Apple terminó por matar al Mac Pro, retirándolo de su catálogo oficial. Una decisión que acabó con su computador de escritorio más potente orientada a profesionales y confirma que no habrá nuevos modelos en el futuro. Un cambio definitivo en la línea de equipos de alto rendimiento de la compañía, que ahora queda encabezada por el Mac Studio.
Los de Cupertino eliminaron toda referencia al equipo de su web y confirmaron a medios estadounidenses que no planean desarrollar otra versión del Mac Pro, cuyo último modelo se actualizó en 2023 con el chip M2 Ultra. Desde entonces, no recibió mejoras, a diferencia de otros equipos que sí adoptaron generaciones más recientes de Apple Silicon.
El fin del Mac Pro en la transición a Apple Silicon
El Mac Pro se presentó por primera vez en 2006, pero la versión actual mantenía el diseño de torre presentado en 2019, con soporte para módulos de expansión y configuraciones avanzadas. Sin embargo, ese enfoque y form factor perdió relevancia tras la transición en 2020 hacia procesadores propios, que priorizan eficiencia energética e integración frente a la modularidad tradicional.
En paralelo, Apple posicionó al Mac Studio como alternativa para usuarios profesionales. Este equipo, más compacto, incorporó chips más recientes, como el M3 Ultra, y tuvo actualizaciones constantes, lo que lo consolidó como la opción principal dentro de la gama alta de computadoras de escritorio de la compañía.
Por otra parte, Mac Pro nunca logró una adopción masiva, probablemente por su precio inicial de $6.999 dólares y por un ritmo de actualizaciones limitado. En más de una década, la línea recibió pocos cambios relevantes, con largos periodos sin renovaciones entre generaciones.
La actual gama profesional de Apple
Con el fin del Mac Pro, el catálogo actual de Apple queda compuesto por tres computadoras de escritorio: iMac, Mac mini y Mac Studio, este último como el modelo de mayor rendimiento. La compañía también mantiene su línea de portátiles con MacBook Air, MacBook Pro y otros modelos recientes como el MacBook Neo.
El cambio también refleja una evolución en las capacidades del hardware más reciente. Configuraciones del Mac Studio permiten altos niveles de CPU, GPU, memoria unificada y almacenamiento, cubriendo gran parte de las necesidades que antes justificaban la existencia del Mac Pro, con la principal diferencia de la ausencia de ranuras para cambios y expansión.
Además, Apple presentó funciones como la conexión de múltiples equipos mediante tecnologías de alta velocidad, lo que permite escalar el rendimiento sin depender de una sola máquina con arquitectura modular. Estas alternativas redujeron la necesidad de mantener una línea dedicada como el Mac Pro dentro del ecosistema actual.




