Las ventas trimestrales de la PlayStation 5 (PS5) cayeron a 1,5 millones de unidades entre enero y marzo de 2026, frente a los 2,8 millones del mismo periodo del año anterior. Además, la empresa también proyectó una baja de ingresos en su división de videojuegos y anticipó mayores inversiones para su próxima plataforma.
En paralelo, Sony advirtió que el aumento en los precios de la memoria seguirá afectando su negocio de consolas durante el próximo ejercicio fiscal. Ellos reportan que los precios de la memoria impactarán en alrededor de 30.000 millones de yenes sus previsiones para el año fiscal que terminará en marzo de 2027 y que los fabricantes de memoria están destinando parte de su producción a centros de datos vinculados a IA.
Costos y suministro de la PS5
Sony ya aumentó dos veces el precio de la consola en menos de un año. En marzo, el modelo estándar de PS5 alcanzó los $650 dólares tras un nuevo ajuste motivado por las condiciones económicas y el encarecimiento de componentes.
Los japoneses dicen que sus ventas de hardware durante el trimestre descendieron a 110.000 millones de yenes, frente a los 183.000 millones registrados un año antes. Pese a ello, los negocios de sensores de imagen y música ayudaron a compensar parte de la caída.
Para el ejercicio fiscal 2026, Sony prevé que los ingresos de su división de videojuegos retrocedan un 6 %, aunque estima que las ganancias operativas crecerán por la ausencia de cargos extraordinarios vinculados a Bungie, el estudio responsable de Destiny 2.
Inversiones para la próxima consola
En su presentación financiera, Sony reconoció por primera vez que las inversiones para su plataforma de nueva generación afectarán la rentabilidad futura. Ellos indicaron que el aumento del gasto en desarrollo mantendrá prácticamente estables sus ganancias operativas interanuales en el área de videojuegos.
También afirmaron que sus previsiones de ventas de hardware dependerán de la capacidad para conseguir memoria a precios razonables. En su reporte previo, la compañía había señalado que aseguró el suministro mínimo necesario para la temporada de fin de año de 2026.
A nivel corporativo, Sony proyectó una ganancia neta de 1,16 billones de yenes para el próximo ejercicio fiscal, un alza del 13 % frente al resultado anual anterior. Además, anunció un programa de recompra de acciones de hasta 500.000 millones de yenes.








