Las declaraciones de ayer del presidente José Antonio Kast sobre el financiamiento estatal a universidades y proyectos de investigación generaron incomodidad y molestia desde la comunidad científica y académica, luego de que cuestionara el uso de recursos públicos en estudios que, según afirmó, terminan «en un libro precioso» sin generar empleo. Investigadores, divulgadores y candidatos a la rectoría de la Universidad de Chile rechazaron sus dichos y defendieron el rol de la ciencia, la formación universitaria y la producción de conocimiento en el desarrollo del país.
Durante una actividad de la gira «Presidente Presente» en Puerto Montt, el Mandatario planteó revisar los resultados de los fondos entregados a centros de educación superior. «A veces 100 millones, 500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno» sostuvo.
Científicos responden a críticas de Kast
El astrofísico y Premio Nacional de Ciencias Exactas José Maza señaló que la investigación «no es un lujo», sino una condición para el progreso y para fortalecer la calidad docente en las universidades. El académico afirmó que Chile necesita instituciones «de primera línea mundial» y sostuvo que los profesores deben estar «en la frontera del conocimiento».
El exministro de Ciencia, Flavio Salazar, cuestionó que la investigación sea evaluada únicamente por su impacto laboral inmediato. Según indicó, los países desarrollados entendieron hace décadas que la ciencia constituye una inversión estratégica y productiva. También sostuvo que el financiamiento científico permite formar investigadores y desarrollar capacidades tecnológicas en áreas como salud, agricultura y medioambiente.
La astrónoma Teresa Paneque calificó los comentarios presidenciales como «populistas y desinformados». A través de redes sociales, afirmó que Chile mantiene una «minúscula financiación» para las ciencias y cuestionó la posibilidad de reducir aún más el gasto destinado a investigación. Además, aseguró que no existe «un solo concurso con fondos públicos» que entregue 500 millones de pesos para un proyecto que termine en «un solo libro».

Paneque también defendió el trabajo de las ciencias sociales y criticó lo que describió como una «obsesión» de la extrema derecha con «odiar el conocimiento científico y los libros». En ese contexto, llamó a investigadores y académicos a manifestar públicamente sus posiciones frente al debate sobre financiamiento universitario.
El divulgador científico y físico de la Pontificia Universidad Católica, Sebastián Molina, sostuvo que las cifras mencionadas por Kast «no calzan» con los montos reales entregados por los programas estatales de investigación. Explicó que el concurso individual más grande financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) tiene un tope anual de 57 millones de pesos en el caso del Fondecyt Regular.
Molina agregó que proyectos que alcanzan cientos de millones de pesos corresponden a iniciativas colectivas, como centros Milenio, Fondap o proyectos Anillo, donde participan decenas de investigadores, estudiantes y técnicos. «Decir que esto no generó ningún trabajo no tiene ningún sentido», afirmó.
Debate por financiamiento universitario y gasto en I+D
Las críticas también provinieron desde la Universidad de Chile. Los candidatos a la rectoría Pablo Ruiz-Tagle y Francisco Martínez rechazaron las declaraciones presidenciales durante un debate organizado por La Tercera.
Ruiz-Tagle calificó los dichos como «desafortunados» y defendió el impacto de la producción intelectual. «Un libro da trabajo al que lo escribe, al que lo imprime, al que hace el estante para la biblioteca», afirmó, junto con señalar que las publicaciones académicas permiten a las personas «reflexionar sobre sus propias ideas».
Martínez, en tanto, sostuvo que reducir el valor de la investigación a su efecto inmediato sobre el empleo representa una «mirada miope». El académico defendió el rol estratégico de la ciencia y afirmó que el país no puede aspirar al desarrollo únicamente mediante la explotación de recursos básicos.
El decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas también acusó un «anti intelectualismo» en las declaraciones del Mandatario y aseguró que le daba «vergüenza ajena» escucharlas.
Parte de las respuestas al Presidente incluyeron referencias al nivel de inversión nacional en investigación. Diversos científicos recordaron que Chile destina cerca de 0,4 % del PIB a Investigación y Desarrollo (I+D), mientras el promedio de los países de la OCDE alcanza el 2,7 %.
La académica del Departamento de Física de la Universidad de Chile, Carla Hermann, indicó que tecnologías como el GPS, el láser y la resonancia magnética surgieron originalmente desde investigaciones básicas sin aplicación inmediata. Además, señaló que los proyectos científicos financian empleos para estudiantes, técnicos e ingenieros.
La exministra Aisén Etcheverry advirtió que el debate no solo involucra recursos presupuestarios, sino también «la posibilidad misma de construir futuro».









