El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) resolvió que el futuro data center de Google en Cerrillos no necesita pasar al sistema de evaluación ambiental. Con esta decisión, la empresa evita el trámite para construir su proyecto de 200 millones de dólares, luego de cambiar el diseño original que usaba agua y que fue anulado por la justicia.
Este nuevo centro de datos ocupará 23 hectáreas y se hará en cuatro fases. Originalmente en 2024, la compañía renunció a su permiso ambiental tras un fallo del Segundo Tribunal Ambiental, el cual objetó la extracción proyectada de 169 litros por segundo desde el acuífero Santiago Central. Para resolver ese problema técnico, el nuevo plan utilizará 63 equipos de enfriamiento por aire que no consumen agua.
Cambios normativos que eximen a Google
El proyecto se apoyó en una norma vigente desde enero de 2026 que subió el umbral para almacenar sustancias inflamables de 80 a 1.000 toneladas. En el data center se guardarían 695,9 toneladas de diésel (unos 814.000 litros) para alimentar 44 generadores eléctricos, quedando por debajo del límite que obliga a revisar el impacto ambiental.
Esos motores suman una potencia de 120,25 MW, cifra muy superior a los 3 MW que exigen evaluar a las centrales generadoras. Sin embargo, el SEA justificó que los equipos solo funcionarán como sistema de respaldo. La energía permanente llegará por una línea de transmisión de 400 metros de largo, la cual tampoco requiere evaluación porque la exigencia aplica para tendidos mayores a dos kilómetros.
Objeciones y plazos legales
El Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA) y el Movimiento Socioambiental Comunitario por el Agua y el Territorio (MOSACAT) presentaron antecedentes formales al SEA para exigir que el recinto se evalúe. Las agrupaciones acusan que, al mantener el mismo titular, inversión y terreno del proyecto anulado, no corresponde aprobarlo mediante una simple consulta de pertinencia.
Tras la notificación de la resolución del SEA dictada el 16 de octubre, comenzó a correr un plazo de cinco días para presentar recursos de reposición y jerárquicos. Mientras tanto, la Superintendencia del Medio Ambiente mantiene la facultad de exigir que el data center ingrese al sistema de evaluación.









