El uso de redes sociales entre menores en Australia continúa pese a las restricciones legales vigentes desde diciembre de 2025. Un estudio basado en una encuesta a 1.050 adolescentes cuenta que más del 60 % de los jóvenes australianos de entre 12 y 15 años mantiene acceso a plataformas prohibidas, lo que pone en duda la eficacia de esta medida.
Los datos, elaborados por la Molly Rose Foundation junto a YouthInsight, indican que tres de cada cinco menores que ya tenían cuentas antes de la entrada en vigor de la norma conservaron al menos un perfil activo. En plataformas como TikTok, YouTube e Instagram, más de la mitad de esos usuarios siguió operando con normalidad.
Hay persistencia entre los adolescentes australianos
El análisis detalló que cerca de dos tercios de los encuestados aún podían utilizar servicios adicionales como Facebook o Snapchat. Además, alrededor del 70 % de quienes continuaban en estas redes afirmó que eludir las restricciones resultó sencillo.
En paralelo, el 51 % de los participantes dijo que la prohibición no modificó su seguridad en línea, mientras que un 14 % consideró que incluso la redujo. También se registraron percepciones mixtas sobre el impacto en su vida diaria: el 42 % no detectó cambios, frente a un 32 % que reportó efectos negativos.
Otro hallazgo relevante apunta a la inacción de las plataformas. Entre el 60 % y el 64 % de los usuarios en servicios como YouTube, Snapchat, Instagram y TikTok indicó que las compañías no tomaron medidas para eliminar cuentas preexistentes de menores.
Fallas en la aplicación y evasión de controles
El informe también recogió que los sistemas de verificación de edad presentan debilidades. Autoridades como la comisionada de seguridad digital de Australia ya habían advertido sobre «lagunas importantes» en su implementación, incluyendo intentos repetidos de validación hasta obtener acceso.
Al mismo tiempo, adolescentes describieron métodos para sortear los controles, como el uso de identificaciones de adultos, herramientas para ocultar ubicación o incluso trucos para engañar sistemas de reconocimiento facial.
Mientras el país evalúa posibles sanciones contra grandes tecnológicas por incumplimientos, el estudio concluyó que la responsabilidad recae en la capacidad de las plataformas para detectar y bloquear cuentas indebidas. Los responsables de esta investigación plantearon que reforzar la regulación sobre los modelos de negocio digitales podría resultar más efectivo que mantener prohibiciones limitadas.




