La policía de Colonia en Alemania, investiga a dos jóvenes que son acusados de usar un robot para acosar sexualmente a una adolescente de 16 años. Según las autoridades, el robot le tocó los glúteos e hizo movimientos de empuje contra ella. Los agentes incautaron el humanoide y los teléfonos de ambos sospechosos para definir si estos controlaban sus movimientos durante el incidente.
Este episodio ocurrió durante la noche del sábado 10 al domingo 11 de octubre, cerca de un local de comida rápida. La chica estaba con dos amigas cuando el robot, de 1,20 metros de altura, se acercó por detrás. La policía sospecha que el propietario del humanoide, de 16 años, y su acompañante, de 19, grabaron la escena y la transmitieron en directo por redes sociales.
¿Lo manejaban ellos o lo hizo solo?
Los agentes de la policía encontraron a ambos jóvenes cerca del lugar poco después del incidente. El robot estaba en el maletero de un vehículo, donde su propietario lo habría guardado.
Ahora, la investigación busca establecer si los jóvenes dirigieron los movimientos en tiempo real o si ejecutó una secuencia programada. Ambos son sospechosos, pero no se habían presentado cargos en su contra, según dijo el portavoz policial Christoph Bermel a Associated Press.
El caso se investiga por la sospecha de un delito de ofensa de carácter sexual. Bermel comentó que las autoridades no habían enfrentado antes un incidente de este tipo y lo describió como una situación nueva para la policía.
Videos muestran al robot acercándose a otras mujeres
Grabaciones subidas a Internet muestran a dos jóvenes caminando de noche con el robot por una calle concurrida. En las imágenes, el robot se acerca a un grupo de mujeres, choca con una de ellas y abraza a otras.
En otra secuencia, uno de los jóvenes le grita al robot y lo tira hacia atrás después de que realiza gestos sexuales. Algunas personas presentes reaccionan con risas al verlo pintado de rojo y dorado usando una camiseta blanca sin mangas, pantalones negros, una cadena dorada, gafas de sol y un bigote postizo.
La policía de Colonia también se refirió sobre los comentarios publicados por otras personas a raíz del caso. Advirtió que algunas reacciones pueden constituir un delito y que compartir o trivializar lo ocurrido puede agravar las consecuencias para la víctima.









