Investigadores desarrollaron un sistema integrado en ropa capaz de medir la presión arterial en tiempo real sin necesidad de baterías. Todo esto utilizando sensores adheridos a la piel y un tejido especial que recibe energía eléctrica desde un teléfono móvil. Este avance permite un monitoreo continuo durante actividad física o en descanso, transformándose en una opción de seguimiento cardiovascular.
El desarrollo fue realizado por un equipo de la National University of Singapore, junto a otras instituciones, y fue publicado en la revista Nature Electronics, donde se describe a esto como una red de sensores epidérmicos conectados de forma inalámbrica mediante un textil diseñado para transferir energía y datos.
Cómo funciona la ropa con sensores y sin batería
Quizás sea difícil imaginarlo, pero este sistema se compone de sensores ultrafinos y flexibles que se adhieren directamente a la piel (por ejemplo en una camiseta) y detectan señales fisiológicas específicas. Estos dispositivos se conectan a través de un textil metamaterial, un tejido diseñado para gestionar la transmisión inalámbrica dentro de la prenda.
Este material separa la transferencia de energía y la comunicación de datos en distintas frecuencias: 13,56 MHz para energía y 2,4 GHz para datos, lo que reduce interferencias y mantiene la estabilidad de la señal. El teléfono inteligente actúa como fuente de energía y centro de recopilación de datos, eliminando la necesidad de baterías integradas.

La arquitectura permite enlazar múltiples sensores en distintas partes del cuerpo, formando una red que recoge información de manera continua. Según el estudio, esto resuelve limitaciones habituales en dispositivos portátiles, como el tamaño de las baterías y las restricciones en la transmisión de datos.
Monitoreo continuo de la presión arterial
En la publicación científica, se explica que el sistema se enfocó en la medición de la presión arterial sistólica, que refleja la fuerza de la sangre contra las arterias durante los latidos. Las pruebas lograron registrar datos de forma precisa tanto en reposo como durante el ejercicio, algo en el que muchos dispositivos comerciales presentan inconsistencias.
Los ensayos mostraron que los sensores mantuvieron la calidad de las mediciones en entornos dinámicos, reforzando su potencial para el seguimiento prolongado de la salud cardiovascular. Además, su diseño flexible permite que los dispositivos no interfieran con el movimiento del usuario.
Los investigadores señalaron que esta tecnología podría usarse para detectar otras señales fisiológicas en el futuro y aplicarse en prendas o accesorios textiles con funciones de monitoreo continuo. También dijeron que el sistema podría integrarse con otros dispositivos cercanos que suministren energía de forma inalámbrica.




