La ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, planteó que la Clave Única podría transformarse en un mecanismo para verificar la edad de los usuarios y así restringir el ingreso de menores de edad a determinadas redes sociales y contenidos digitales, como parte de una idea que el Gobierno comenzó a diseñar.
Esta propuesta fue presentada por la secretaria de Estado durante el conversatorio: «El acceso de los menores de edad a las redes sociales: ¿educar, prevenir, prohibir?», organizado por la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes. Allí explicó que el Ejecutivo trabaja en una futura iniciativa legislativa y que uno de los principios definidos es avanzar hacia una «verificación de edad y no de identidad».
Entrando a redes sociales con la Clave Única
Según contó Wulf, el hecho de que Chile cuente con Clave Única abre la posibilidad de que esa plataforma informe a una red social o a una tienda de aplicaciones si una persona cumple o no con el requisito etario para acceder a determinado contenido.
La ministra dice que aún existen conversaciones pendientes y que el mecanismo sigue en evaluación. Remarcó que el objetivo no es compartir la identidad completa de los usuarios, sino determinar si cumplen con el perfil de edad requerido.
También señaló que existe una preocupación transversal por los efectos que pueden tener las redes sociales en jóvenes, adolescentes y niños. Afirmó que el desarrollo de la iniciativa requiere un consenso técnico que permita evitar que una eventual regulación quede rápidamente desactualizada frente a los cambios tecnológicos.
La próxima semana comenzará el trabajo de una mesa técnica encargada de elaborar la propuesta. La instancia incluirá coordinación entre distintos ministerios, especialistas en materias específicas y revisión de experiencias internacionales, entre ellas las de Australia, Brasil y algunos países europeos.
Los ejes de la propuesta y el debate que abrió la medida
De acuerdo con lo expuesto por la ministra, el trabajo del Gobierno contempla tres áreas principales: el diseño de estándares y mecanismos de fiscalización, la persecución de delitos cometidos contra niños y adolescentes en entornos digitales y el acompañamiento a las familias para informar sobre los riesgos asociados al uso de estas plataformas.
La iniciativa también se inserta en las medidas anunciadas por el Ejecutivo dentro del Plan Nacional de Entornos Digitales Seguros, presentado a fines de mayo. Entre los aspectos que se analizan figura la regulación de ciertos elementos de diseño de los servicios digitales, como algoritmos, reproducción automática de contenido, notificaciones, sistemas de monetización y funciones de desplazamiento continuo.
Estas declaraciones de la ministra abrieron un debate entre especialistas sobre la viabilidad técnica de aplicar un sistema de este tipo. Algunos señalaron que la diversidad de plataformas y las distintas regulaciones internacionales podrían dificultar su implementación práctica.
Otros coincidieron en que un eventual uso de Clave Única debería limitarse a comprobar la edad y no a entregar datos personales, de modo que las plataformas no reciban información como el nombre, el RUN u otros antecedentes de identificación de los usuarios.
En este último punto, lo que ocurre actualmente con Pornhub en casi la mitad de los estados de Estados Unidos es un buen ejemplo. La plataforma prefirió autobloquearse en vez de implementar sistemas de verificación de edad para su acceso porque cree que es un riesgo a la privacidad de los usuarios el hecho de tener que recopilar datos sensibles para validarlos.








