Palantir publicó un resumen en 22 puntos del libro The Technological Republic, escrito por su director ejecutivo Alex Karp, lo que provocó reacciones en la industria tecnológica y también críticas de analistas y académicos por su enfoque sobre el papel de la inteligencia artificial en la seguridad nacional y el orden global.
El documento, publicado en X, hace síntesis de los planteamientos centrales del libro y sostiene que las empresas tecnológicas de Estados Unidos tienen una «deuda moral» con el país y deben participar activamente en su defensa, al tiempo que plantea que el desarrollo de capacidades militares basadas en software será determinante en el equilibrio de poder.
Contenido del manifiesto de Palantir
El texto expone que la disuasión global se trasladará desde el ámbito nuclear hacia sistemas basados en inteligencia artificial, y afirma que el debate no es si se crearán armas con esta tecnología, sino quién las desarrollará y con qué objetivos. También plantea que el sector tecnológico no ha contribuido lo suficiente a la seguridad nacional y que debería asumir un rol más activo en ese ámbito.
Entre sus propuestas, el documento incluye la posibilidad de reconsiderar el servicio militar obligatorio en Estados Unidos, así como reforzar la cooperación entre empresas tecnológicas y fuerzas armadas. Además, sostiene que el poder de las democracias dependerá de una combinación de valores y capacidades tecnológicas aplicadas a la defensa.
El resumen también aborda aspectos culturales y políticos, al cuestionar la centralidad de la inclusividad y el pluralismo en las sociedades occidentales. En ese sentido, afirma que algunas culturas han generado importantes avances, mientras que otras resultan «regresivas», y critica lo que describe como una visión que evita hacer juicios de valor.
Críticas sobre la IA en seguridad
Las reacciones al documento incluyeron cuestionamientos sobre sus implicaciones políticas y éticas. Analistas señalaron que el planteamiento configura una visión en la que la IA se integra directamente en estrategias militares, lo que podría influir en políticas públicas y decisiones de defensa.
El filósofo Mark Coeckelbergh calificó estas ideas como una forma de «tecnofascismo», mientras que el economista Yanis Varoufakis advirtió sobre el riesgo de ampliar las amenazas globales mediante sistemas automatizados de combate. Otros comentaristas señalaron que el posicionamiento de la empresa refleja intereses alineados con su modelo de negocio en el sector gubernamental.
Palantir, que mantiene contratos con agencias de defensa, inteligencia e inmigración en Estados Unidos y otros países, también recibió críticas por el vínculo entre su actividad comercial y los planteamientos ideológicos expuestos en el documento. El investigador Eliot Higgins indicó que estos postulados deben analizarse en el contexto de una empresa que desarrolla software para organismos de seguridad.
Este manifiesto incluye además referencias a cambios en el orden internacional tras la Segunda Guerra Mundial, como la revisión de las limitaciones militares impuestas a Alemania y Japón, así como una defensa de un bloque occidental más cohesionado frente a sus adversarios.
En definitiva, el resumen que recoge los principales argumentos del libro publicado en 2025, fue difundido por Palantir como una síntesis de unas mil palabras con el objetivo de explicar la visión estratégica de la compañía sobre tecnología, seguridad y política global.




