La empresa chilena de arriendo de vehículos eléctricos para trabajar en Uber, «Tucar», solicitó su reorganización judicial para evitar la quiebra, con deudas que superan los 12.475 millones de pesos (CLP). El caso ocurre mientras Uber Green, la categoría de viajes en vehículos 100 % eléctricos que la plataforma lanzó en Chile con Tucar como socio estratégico, ya no aparece disponible y Uber no ha comunicado oficialmente qué pasó con la iniciativa.
La crisis de Tucar muestra las dificultades de un modelo de negocio que apostó por ampliar rápidamente su flota eléctrica para conductores de aplicaciones. Al mismo tiempo, la desaparición de Uber Green de la aplicación deja en evidencia la distancia entre la promesa de movilidad sostenible que Uber presentó en 2023 y las opciones que hoy encuentran sus usuarios.
Las estrategias de Tucar para evitar la quiebra
Tucar SpA presentó su solicitud de reorganización ante el 13.º Juzgado Civil de Santiago. Según Meganoticias, la sociedad matriz busca reestructurar 12.475 millones de pesos, mientras que su filial Sam Rogers mantiene compromisos por cerca de 5.100 millones de pesos. En conjunto, las obligaciones del grupo alcanzan los 17.575 millones de pesos.
Entre los principales acreedores figuran Forum Servicios Financieros, Enel X y Sociedad Concesionaria Costanera Norte. En el caso de Tucar, la deuda incluye cerca de 5.924 millones de CLP en financiamiento, 3.234 millones de CLP con proveedores y prestadores de servicios y otros 2.673 millones de CLP con empresas relacionadas.
La compañía atribuyó sus problemas a una expansión acelerada entre 2021 y 2025, periodo en que buscó aumentar su flota de vehículos eléctricos para conductores de aplicaciones. El elevado costo de adquisición de los automóviles y su posterior pérdida de valor presionaron el negocio. A esto se sumaron cambios regulatorios implementados en 2025, que llevaron a clientes a devolver vehículos, y problemas con un proveedor clave que mantuvieron una parte importante de la flota fuera de servicio.
La inmovilización de los automóviles redujo la capacidad de generar ingresos mientras continuaban los costos y las obligaciones financieras. La empresa también tuvo dificultades para arreglar vehículos accidentados, lo que prolongó el tiempo en que parte de la flota permaneció inoperativa.
Pese a la crisis, Tucar mantenía una operación activa y rentable, con una facturación cercana a los 10.000 millones de CLP anuales y más de 800 vehículos eléctricos que recorrían sobre 700.000 kilómetros a la semana.
El gerente general de Tucar, Ignacio Guimpert, explicó que el plan contempla reorganizar judicialmente las deudas para pagarlas en plazos razonables, buscar un nuevo inversionista y reforzar el gobierno corporativo. Para preparar el proceso, la empresa contrató asesoría legal de Carey y financiera de Fix Partners Advisors.
Uber Green: la promesa eléctrica
La relación de Tucar con Uber comenzó antes del lanzamiento de la categoría eléctrica en la app de transportes. En 2021, ambas empresas anunciaron una alianza para facilitar el acceso a vehículos a personas interesadas en trabajar como socios conductores. Tucar administraba y arrendaba los automóviles mediante planes de suscripción, mientras los conductores debían contar con una cuenta activa de Uber Driver para hacer viajes.
En abril de 2023, esa relación se amplió con el lanzamiento de Uber Green en Chile. La categoría permitía solicitar viajes en vehículos 100 % eléctricos y se presentó como una alternativa de menor impacto ambiental. El despliegue inicial contemplaba más de 250 automóviles en distintas comunas de Santiago y se apoyaba en una alianza con Tucar, Kia, Enel X Way, Inversiones Security y SQM. Las empresas anunciaron una inversión conjunta de 25 millones de dólares para impulsar la electromovilidad.

Uber presentó el lanzamiento como un hito regional: Chile se convirtió en el primer país de Latinoamérica en contar con Uber Green y el número 14 a nivel mundial. La propuesta permitía que los pasajeros eligieran una categoría de viajes en vehículos eléctricos como alternativa a los trayectos convencionales.
Sin embargo, Uber Green ya no aparece constantemente como una categoría seleccionable cuando lo probamos. Se revisaron rutas entre Santiago Centro y Ñuñoa, Providencia y Ñuñoa, Las Condes y La Reina, y Lo Barnechea y Vitacura, comunas incluidas en el despliegue inicial. En ninguna de esas consultas apareció la opción, pese a que otras personas sí nos informaron que aún ven la opción de «eléctrico» en sus aplicaciones, siendo siempre más cara que la tradicional «Uber X».
¿Los problemas de Tucar son un fracaso para Uber en Chile? Definitivamente, no en lo comercial. El fracaso está en la promesa ambiental que acompañó el lanzamiento y que hoy no se refleja en una opción visible y experiencia constante para el usuario. Uber presentó Green como parte de su apuesta por una movilidad más limpia, con vehículos eléctricos y una inversión millonaria conjunta, pero la categoría desaparece de la aplicación sin una explicación.
Esa distancia entre el discurso de sostenibilidad y la experiencia actual de los pasajeros con el servicio, ha sido parte de una crítica hacia la empresa por greenwashing. Básicamente por promover una iniciativa como evidencia de compromiso ambiental mientras la opción que materializaba esa promesa deja de estar disponible.
Y estos cuestionamientos a la estrategia ambiental de Uber van más allá de que lo vemos en nuestro país. En 2022, un estudio publicado en la revista académica Politeja, de Anna Moskal, cuestionó si las iniciativas sostenibles de la compañía representaban un cambio efectivo o una estrategia de greenwashing. En enero de 2025, Green Digest también examinó su impacto ambiental y social, y advirtió que, pese a iniciativas como Uber Green, su elevada huella de carbono seguía siendo un desafío.









