¿Se acuerdan de Commodore? La icónica empresa de tecnología que en la década de los 80 tuvo un papel principal en la industria de los computadores personales y que, después de desaparecer en los 90, tuvo un anuncio de regreso hace pocos meses. Bueno, este retorno ahora tiene su primer dispositivo y no es un computador, sino un celular retro, llamado «Callback 8020».
Este nuevo teléfono plegable está orientado a quienes buscan reducir el uso del smartphone sin renunciar a funciones esenciales. El equipo bloquea las redes sociales, el navegador web y el correo electrónico a nivel del sistema, pero mantiene aplicaciones consideradas esenciales, como las de mensajería instantánea, y elimina las que favorecen el uso compulsivo.
Según la empresa, el objetivo fue crear un equipo que se ubica «entre un dumbphone y un smartphone».
Callback 8020 apuesta por menos distracciones
El celular utiliza Sailfish OS como sistema operativo desarrollado junto a la finlandesa Jolla. Una plataforma basada en Linux que, según ambas compañías, permite ejecutar más del 99 % de las aplicaciones para Android mediante una capa de compatibilidad, sin depender de los servicios de Google.
Aun así, el propio sistema operativo impide el acceso a redes sociales y navegadores, mientras sí mantiene disponibles aplicaciones como WhatsApp, Signal, mapas, servicios de transporte y plataformas de música compatibles. Commodore dijo que trabaja con un sistema de lista blanca para aprobar nuevas apps compatibles, aunque también será posible instalar software por otros medios.
En cuanto a lo técnico, Callback 8020 viene con una pantalla interna táctil de 3,25 pulgadas con resolución de 480 x 640 píxeles, procesador MediaTek Helio G81, 4 GB de RAM y 64 GB de almacenamiento. También una cámara de 48 megapíxeles, radio FM, conector de 3,5 mm para audífonos, batería reemplazable y cubiertas traseras intercambiables.
La propuesta también busca reducir las interrupciones durante el día. Por lo mismo, y en lugar de mostrar notificaciones permanentes, en la pantalla exterior solo se ve la hora, la fecha, el nivel de batería y la calidad de la red móvil, mientras cinco indicadores LED informan sobre nuevos avisos sin iluminar continuamente la pantalla principal.
Commodore incluyó funciones vinculadas a su historia, como tonos de llamada basados en el chip SID del Commodore 64, reproducción de música en alta definición mediante convertidores DAC de ESS y Cirrus Logic, además de una selección de juegos clásicos y compatibilidad con Snake.
Baja de precio antes de las reservas
Originalmente, cuando la empresa presentó al Callback 8020, su precio era de $499,99 USD para las versiones BASIC Beige, ProtoPET White y SX Silver. $549,99 USD para la edición translúcida Starlight y $640 USD para la Founders Edition con detalles en oro de 24 quilates.

Sin embargo, pocos días después (esta semana) la compañía bajó en $100 USD el precio de las cuatro primeras variantes, que pasarán a costar $399 USD al inicio de las reservas. La Founders Edition mantendrá su precio original debido a sus acabados y accesorios exclusivos.
Para conseguir esa rebaja, Commodore explicó que modificó la configuración estándar del producto. Los modelos base dejarán de incluir los audífonos Hi-Def IEM y cambió la configuración de memoria, aunque seguirán contando con la misma garantía de un año. Tanto los audífonos como la memoria nueva podrán añadirse como opciones durante la compra.
La empresa atribuyó esta decisión tanto a la respuesta recibida tras el anuncio del teléfono como al aumento del costo de componentes, especialmente de los chips de memoria, además de su decisión de no financiar el hardware mediante la recopilación de datos personales de los usuarios.
Commodore Callback 8020 comenzará su preventa el 30 de junio, mientras que los primeros envíos están programados para finales de 2026.








