Según anunció en su particular estilo el presidente Donald Trump, Apple acordó trabajar con Intel para diseñar y fabricar chips en Estados Unidos. Y pese a que no se han dado detalles sobre los componentes involucrados ni los plazos del proyecto, el acuerdo es un paso más para que las empresas locales produzcan semiconductores dentro del país.
El mensaje de Trump fue publicado a través de Truth Social, donde afirmó que decidió apoyar a Intel porque Estados Unidos necesita diseñar y construir chips en territorio nacional.
Apple busca diversificar la fabricación de sus chips
El mandatario no precisó qué chips serían fabricados por Intel. Sin embargo, el anuncio llega en medio de reportes que apuntaban a que Apple evaluaba opciones de producción en fábricas estadounidenses para algunos de los procesadores que utilizan sus dispositivos.

Actualmente, la compañía depende en gran medida de fabricantes ubicados en Taiwán para producir los chips que ocupan sus iPhone, iPad y Mac. La eventual incorporación de Intel como socio de fabricación permitiría a Apple ampliar y diversificar su cadena de suministro, incorporando capacidad productiva dentro de Estados Unidos.
Eso sí, el contexto sigue siendo raro en la actualidad, con una industria tecnológica enfrentándose de lleno a un aumento en los costos de los semiconductores. Días antes, el CEO de Apple, Tim Cook, dijo que las alzas en los precios de los chips de memoria y almacenamiento asociadas al auge de la inteligencia artificial estaban presionando los costos de la compañía y volvían inevitables algunos aumentos de precios.
Recordemos que la relación entre ambas empresas tiene antecedentes. Intel suministró los procesadores de los computadores Mac desde 2006 hasta aproximadamente 2020, cuando Apple comenzó la transición hacia chips diseñados internamente.
El acuerdo fortalece la estrategia de expansión de Intel
Para Intel, esto es felicidad pura. El anuncio es un nuevo respaldo a su negocio de fundición, una división con la que busca fabricar chips para terceros y competir con los grandes actores del sector.
Trump vinculó directamente el acuerdo con el apoyo que su administración ha entregado a la compañía durante el último año. Según recordó, el gobierno estadounidense adquirió cerca del 10 % de Intel en agosto pasado con la idea de expandir la investigación y la capacidad de manufactura avanzada dentro del país.
En la misma publicación, el presidente dijo que su administración también ayudó a concretar otros acuerdos relacionados con Intel, incluyendo proyectos con Nvidia y una futura instalación denominada TerraFab, asociada a Elon Musk.
Los inversionistas reaccionaron de inmediato al anuncio. Las acciones de Intel registraron fuertes alzas en las operaciones previas a la apertura del mercado, mientras Apple avanzó de forma más moderada. La compañía fabricante de chips declinó comentar públicamente a los medios estadounidenses el acuerdo tras las declaraciones de Trump.








