Durante el Auto China 2026 en Pekín, Hyundai presentó el IONIQ V, su primer modelo de producción de su línea eléctrica Ioniq diseñado específicamente para el mercado chino. ¿La idea? Reforzar su presencia en el mayor mercado de vehículos eléctricos del mundo.
El modelo deriva del concepto Venus y se integra en una nueva ofensiva que contempla una gama completa de eléctricos en el país. Su lanzamiento se da en un momento de caída sostenida en las ventas de la marca en China y de creciente competencia por parte de los fabricantes locales, lo que llevó a la compañía a cambiar su enfoque con desarrollo y producción orientados específicamenet al mercado chino.
Estrategia para China del IONIQ V
Este nuevo automóvil eléctrico actúa como punto de partida de un plan que incluye 20 nuevos modelos en los próximos cinco años, abarcando vehículos eléctricos a batería y de rango extendido. Esta hoja de ruta es parte de un enfoque llamado «In China, For China, To Global», con el que la empresa busca convertir al país en un centro de innovación y desarrollo con impacto global.
La iniciativa se apoya en una inversión conjunta de 8.000 millones de yuanes junto a BAIC Group para fortalecer la empresa Beijing Hyundai. Además, el fabricante fijó como objetivo alcanzar 500.000 unidades anuales en ese mercado, apoyado en nuevos productos y en la expansión de su red comercial y tecnológica.
El vehículo también inaugura la introducción formal de la marca Ioniq en China, tras su lanzamiento previo en el país, y se posiciona como el primer modelo dedicado de esta familia desarrollado para consumidores locales.
Diseño, tecnología y autonomía
El sedán eléctrico presenta una silueta de una sola curva y proporciones cercanas a un vehículo del segmento mediano, con una longitud cercana a los 4,9 metros y una distancia entre ejes extendida. Incorpora elementos como puertas sin marco y espejos laterales diseñados para mejorar la eficiencia aerodinámica.
En el interior, el enfoque prioriza la digitalización mediante una pantalla panorámica de 27 pulgadas con resolución 4K, que concentra la mayoría de las funciones del vehículo, complementada por un sistema de visualización frontal. El habitáculo reduce los controles físicos y apuesta por interfaces digitales y asistencia por voz basada en inteligencia artificial.
El sistema de propulsión ofrece una autonomía superior a 600 kilómetros bajo el ciclo CLTC, con baterías desarrolladas en colaboración con CATL. También integra tecnologías de asistencia a la conducción desarrolladas con socios locales y un conjunto de sistemas de seguridad que incluyen múltiples airbags y estructuras reforzadas.




