Sony presentó un nuevo monitor para videojuegos orientado a los esports que alcanza tasas de refresco bastante inusuales en el mercado. ¿Su nombre? «INZONE M10S II» el cual incorpora un panel OLED con modo dual capaz de llegar hasta 720 Hz, una cifra dirigida a jugadores competitivos que priorizan velocidad sobre la resolución.
El dispositivo fue anunciado como la evolución del modelo M10S, con mejoras en frecuencia, tiempo de respuesta y opciones de visualización. Está diseñado en colaboración con la organización Fnatic y apunta a un segmento profesional, con un precio cercano a los $1.099 dólares y con disponibilidad para más adelante durante este año.
INZONE M10S II: modo dual y enfoque en esports
El monitor utiliza un panel OLED Tandem de cuarta generación de LG con tecnología WOLED y funciona en dos configuraciones. En su modo principal ofrece resolución QHD (2560 x 1440) a 540 Hz, mientras que en modo alternativo reduce la resolución a 720p (HD) para alcanzar los 720 Hz.
Este enfoque es para poder adaptarse a distintos escenarios de juego. Por ejemplo, en títulos competitivos, la prioridad se centra en la velocidad de actualización, incluso si eso implica sacrificar la definición de imagen. El monitor también registra un tiempo de respuesta de 0,02 ms, orientado a minimizar el retraso visual.
El equipo viene con un sistema de reducción de desenfoque de movimiento (Motion Blur Reduction) que incrementa el brillo durante la inserción de cuadros negros, con el objetivo de mantener claridad en escenas rápidas sin oscurecer la imagen.
Diseño y funciones competitivas
INZONE M10S II incorpora un recubrimiento Super Anti-Glare para reducir reflejos en entornos iluminados y mejorar la visibilidad en torneos. Además, suma funciones específicas como un punto de mira dinámico que ajusta su color según el fondo y modos optimizados para juegos FPS.

En términos de ergonomía, el soporte permite una inclinación de -5° a 35° y presenta un diseño compacto pensado para configuraciones competitivas. También incluye un modo de pantalla que reduce el área visible a 24,5 pulgadas en formato 4:3, habitual en entornos de esports.
El modelo cuenta con protección para el panel OLED, incluyendo disipación térmica mediante un disipador personalizado, y una garantía de tres años. Junto al monitor, Sony también presentó nuevos periféricos como los audífonos INZONE H6 Air, además de accesorios en colaboración con Fnatic y una nueva variante de color para sus earbuds.




