Un equipo australiano de desarrolladores de drones registró una velocidad máxima de 730 km/h (453 mph) con el modelo experimental Blackbird durante una serie de pruebas, superando por 27 km/h el récord Guinness vigente para drones eléctricos controlados por radio. El proyecto fue liderado por Aidan y Ben Biggs, quienes también confirmaron un promedio verificado de 685 km/h (426 mph) tras combinar vuelos a favor y en contra del viento.
El logro fue registrado en video (disponible más abajo) y se dio después de varios meses de competencia informal con Luke Maximo Bell y el drone Peregrine V4, que había recuperado el récord con una marca de 658 km/h. Según explicó el equipo, el objetivo de esta nueva versión del Blackbird era superar los 700 km/h mediante cambios aerodinámicos y nuevas hélices fabricadas especialmente para esa prueba.
El rediseño del drone Blackbird para superar los 700 km/h
La principal modificación estuvo en el sistema de propulsión. El equipo reemplazó las hélices anteriores por palas de fibra de carbono con un ángulo de inclinación más agresivo, diseñadas para trabajar de manera más eficiente a velocidades extremas. De acuerdo con Ben Biggs, el diseño priorizó el rendimiento en vuelo rápido por sobre la capacidad de despegue o sustentación estacionaria.
Mira el nuevo récord de Blackbird a continuación:
Las nuevas hélices también incorporaron bordes dentados tipo «sawtooth». Según las explicaciones entregadas durante las pruebas, esa geometría ayuda a estabilizar el flujo de aire sobre la superficie de las palas y evita que el aire se desplace lateralmente en lugar de salir hacia atrás para impulsar el drone. El objetivo era permitir ángulos más pronunciados sin que las hélices entraran en pérdida aerodinámica.
El Blackbird utilizó una estructura combinada de fibra de carbono y piezas impresas en 3D, mientras que parte de los componentes fueron fabricados mediante CNC y prototipado personalizado. La plataforma también empleó motores AMax y un sistema de configuración ajustado específicamente para vuelos sobre 600 km/h.
Durante uno de los intentos, el drone alcanzó un consumo cercano a 400 amperios durante 10 segundos, con picos de potencia superiores a 19 kW. Las pruebas extremas también dejaron pérdidas importantes: los australianos destruyeron dos equipos en dos días de ensayos.
Dos días de pruebas, fallas de señal y un récord mundial
La primera jornada terminó con la pérdida total de un drone después de que el sistema de video dejara de responder a alta velocidad. Según explicaron los desarrolladores, factores como la geometría de las antenas, el efecto Doppler y la saturación de señal provocaron la desconexión mientras el aparato seguía acelerando a cientos de kilómetros por hora.
El equipo decidió no intentar recuperar el control porque, a esa velocidad, el drone podía recorrer varios kilómetros antes de caer. Más tarde, el propietario del terreno donde hicieron las pruebas encontró los restos completamente destruidos.
Con una sola unidad restante, Aidan y Ben retomaron las pruebas al día siguiente bajo condiciones de viento fuerte. El primer recorrido, realizado con viento de cola, registró los 730 km/h. Sin embargo, el equipo aclaró que el viento aportó cerca de 55 km/h adicionales, por lo que la velocidad real respecto al aire fue menor.
En la segunda pasada, esta vez contra el viento, el Blackbird llegó a 640 km/h (397 mph). Ambos resultados fueron promediados para obtener la cifra final de 685 km/h, validada mediante GPS y telemetría registrada en cámara.
El aterrizaje final también terminó con daños. El drone golpeó el suelo después de que las baterías se agotaran completamente pocos metros antes de tocar tierra tras mantener aceleración máxima durante más tiempo del previsto debido al viento.
Además del intento de validación oficial ante los Guinness World Records, el equipo anunció que planea publicar los planos del Blackbird junto con archivos STL, configuraciones del controlador de vuelo y listas de componentes para que otros usuarios puedan replicar el proyecto. En la descripción del video, los desarrolladores fijaron un nuevo objetivo para el programa: alcanzar los 800 km/h.









