Según informó el medio de comunicación público de Austria, ORF Salzburg, Sony comenzó a transformar su planta en la ciudad de Thalgau donde fabrica discos para PlayStation, para convertirla en un centro de producción de microlentes ópticas.
Una maniobra que va de la mano al anuncio de terminar la fabricación de juegos en formato físico desde enero de 2028. Eso sí, la empresa mantendrá a los cerca de 300 trabajadores de la instalación y los capacitará para asumir las nuevas tareas.
Sony ya destinó alrededor de 30 millones de euros para adaptar la fábrica a esta nueva línea de producción. Actualmente, la planta sigue fabricando unas 600.000 unidades diarias y aproximadamente la mitad corresponde a discos de PlayStation, pero la empresa prevé que ese volumen se reduzca rápidamente con el cambio de estrategia.
De los discos a los microlentes
El presidente de Sony DADC, Dietmar Tanzer, explicó a este medio austriaco que los juegos de PlayStation representan cerca del 50 % del volumen actual de producción de la planta y que, dentro de ese segmento, los nuevos lanzamientos equivalen aproximadamente al 20 %. Con el fin de la distribución de nuevos títulos en disco, la producción vinculada a PlayStation caerá hasta alrededor del 10 % del volumen actual en 2028, indicó.
Los trabajadores fueron informados de la reorganización el 1 de julio. Tanzer señaló que la intención de la empresa es conservar la totalidad de la plantilla, por lo que el personal será reentrenado para fabricar microlentes ópticas. Parte de los empleados ya fue trasladada a las operaciones de prueba de esta nueva actividad.
La producción de microlentes de Sony comenzará en 2027
Hoy, la planta ya trabaja en una fase de pruebas y Sony espera iniciar la producción en serie de microlentes durante 2027. Estas piezas tienen aplicaciones en distintos sectores tecnológicos, incluidos sensores de cámaras, dispositivos de realidad aumentada y virtual, redes de fibra óptica y equipos médicos.
La fábrica de Thalgau también ocupa un lugar relevante dentro de la estructura industrial de Sony DADC. Tras el cierre de sus instalaciones de fabricación de discos en Estados Unidos, el complejo austríaco quedó como el principal centro de producción propio de este tipo para la compañía, que ahora avanza en su reconversión industrial mientras reduce gradualmente la fabricación de discos para PlayStation.









