Amazon se encuentra en una extraña e inesperada dinámica interna en medio de su apuesta por la inteligencia artificial. Según un reporte del Financial Times, los empleados de la compañía comenzaron a utilizar herramientas internas de IA para automatizar tareas innecesarias o de bajo valor con la idea de aparentar una mayor dependencia de estos sistemas y elevar sus métricas de uso dentro de la empresa.
La práctica surge mientras otras grandes empresas tecnológicas intensifican la presión para que sus trabajadores adopten herramientas de IA generativa en sus rutinas diarias. En Amazon, algunos empleados aseguraron que el seguimiento del consumo de tokens y los tableros internos de uso terminaron creando incentivos para priorizar la visibilidad del uso de IA por encima de la productividad real.
Amazon y el uso de IA con métricas y objetivos
En el centro de esta estrategia aparece el nombre de «MeshClaw», una plataforma interna de Amazon diseñada para crear agentes de IA capaces de interactuar con apps corporativas y correr tareas automáticamente. El sistema puede clasificar correos electrónicos, monitorear despliegues de software, interactuar con Slack e iniciar ciertos flujos de programación.
Según los empleados citados por el Financial Times, algunos comenzaron a utilizar MeshClaw para generar actividad adicional de IA y aumentar así su consumo de tokens. Esta práctica incluso recibió el nombre de: «tokenmaxxing». Un término utilizado para describir el intento de maximizar el uso registrado de herramientas de IA.
Amazon fijó metas internas para impulsar esa adopción. Más del 80 % de sus desarrolladores debían usar herramientas de IA semanalmente, mientras la empresa mantenía notas internas sobre consumo de tokens. Aunque la compañía indicó que esas cifras no afectarían directamente las evaluaciones de desempeño, varios empleados dijeron creer que los gerentes seguían monitoreando de cerca esos datos.
Algunos describieron que esa presión terminó generando «incentivos perversos», ya que el foco pasó a ser demostrar afinidad con la cultura «AI-first» impulsada por la empresa más que mejorar procesos concretos.
Dudas sobre costos y la medición de la IA
Y ojo, este hecho no queda limitado únicamente a Amazon. El informe señaló que comportamientos similares también aparecieron en Meta y Microsoft, donde empleados buscaron elevar artificialmente sus métricas de uso de IA para alinearse con objetivos corporativos relacionados con adopción tecnológica.
La presión interna ocurre mientras las grandes compañías de tecnología aumentan sus inversiones en infraestructura de inteligencia artificial. Amazon, Meta, Microsoft y Alphabet (Google) calculan gastos de capital combinados de entre 650.000 y 700.000 millones de dólares durante 2026, gran parte destinados a sistemas de IA, centros de datos y capacidad de inferencia.
Dentro de Amazon, la compañía defendió el uso de MeshClaw y dijo que la herramienta ayuda a miles de empleados a automatizar trabajo repetitivo y experimentar con tecnologías de IA de forma responsable. Eso sí, varios trabajadores también expresaron preocupaciones por los riesgos de seguridad asociados a agentes de IA capaces de actuar de forma autónoma sobre sistemas corporativos, desplegar código o gestionar comunicaciones internas.
Este debate también alcanzó el costo real de estas herramientas. Algunos análisis sostienen que, en determinados casos, los sistemas empresariales de IA pueden resultar más costosos que el trabajo humano cuando se consideran precios de tokens, infraestructura y escalamiento.









