La Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) implementó herramientas de inteligencia artificial para reforzar la fiscalización del sector energético en Chile, con foco en la detección de productos eléctricos y de combustibles sin certificación, con el fin de mejorar la seguridad de los usuarios y la calidad del servicio.
El sistema incorpora análisis de grandes volúmenes de datos asociados a importaciones, lo que permite generar alertas automáticas y priorizar inspecciones según niveles de riesgo. Con esta tecnología, el organismo elevó el porcentaje de productos certificados desde un 88 % a un 95 % y redujo los tiempos de detección, pasando de procesos que podían extenderse por meses a esquemas de monitoreo continuo.
SEC refuerza la fiscalización
La adopción de inteligencia artificial es parte de una estrategia de transformación digital orientada a cambiar el modelo de supervisión, desde uno reactivo hacia uno basado en gestión de riesgos y análisis de datos. Un enfoque que busca anticipar problemas en el sistema energético y optimizar los procesos de control.
La superintendenta Marta Cabeza señaló que estas herramientas permiten mejorar la fiscalización, anticiparse a riesgos y entregar respuestas más rápidas, con énfasis en la seguridad y la calidad del suministro.
El desarrollo tecnológico también incluye sistemas para analizar reclamos por facturación eléctrica, lectura automatizada de boletas y generación de reportes ante interrupciones del servicio. Estas soluciones reducen tiempos de procesamiento, mejoran la trazabilidad de la información y reemplazan tareas manuales por monitoreo en tiempo real.
Finalmente, y en paralelo, la SEC implementó un asistente virtual basado también en inteligencia artificial generativa para apoyar el proceso de postulación al subsidio eléctrico. La herramienta logró responder más del 60 % de las consultas durante los periodos de postulación, disminuyendo la carga de los canales tradicionales.




