El gobierno de Estados Unidos prohibió la autorización de nuevos modelos de routers para usuarios finales que sean fabricados fuera del país. Una medida adoptada por la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) tras determinar que estos dispositivos representarían riesgos para la seguridad nacional y la infraestructura digital.
La decisión impide que equipos creados en el extranjero sean importados, comercializados o vendidos sin una aprobación especial, aunque no afecta a los modelos que ya cuentan con autorización previa ni a los dispositivos que actualmente utilizan los consumidores.
Restricciones a routers por seguridad nacional
La FCC incorporó estos dispositivos a su lista de equipos que suponen un «riesgo inaceptable para la seguridad nacional», conocida como la Covered List, a partir de una determinación emitida por agencias federales el viernes previo a la medida.
Según ellos, actores estatales y no estatales aprovecharon vulnerabilidades en routers fabricados fuera de Estados Unidos para ejecutar ciberataques dirigidos a hogares, redes y sistemas críticos. Entre los incidentes citados figuran operaciones identificadas como Volt, Flax y Salt Typhoon, ocurridas entre 2024 y 2025 y vinculadas a actores asociados al gobierno chino.
Las autoridades también advirtieron que estas brechas podrían facilitar espionaje, interrupciones en infraestructuras y robo de propiedad intelectual, además de afectar la cadena de suministro tecnológica del país.
Condiciones para fabricantes y alcance de la medida
Esta nueva normativa obliga a que cualquier fabricante extranjero deberá solicitar una aprobación condicional para nuevos modelos de routers. Un proceso que exige revelar la estructura de propiedad, posibles influencias extranjeras y un plan para trasladar la producción a territorio estadounidense.
Además, algunas excepciones podrán ser evaluadas por el Departamento de Defensa o el Departamento de Seguridad Nacional, aunque hasta ahora no se detallaron dispositivos específicos autorizados bajo este criterio.
La prohibición se aplica incluso a productos diseñados en Estados Unidos, pero ensamblados en otros países, considerando que la mayoría de los routers se fabrica en regiones como Asia. Las marcas populares en el mercado estadounidense dependen de cadenas de producción en el extranjero.



