Internamente, Microsoft estaría calculando que su próxima consola Xbox, conocida como «Project Helix», costará entre $1.200 y $1.800 dólares. El equipo, diseñado como un híbrido entre consola y PC, saldría a la venta antes de la Navidad de 2028.
La empresa también prepararía un portátil para finales de 2027. Durante su desarrollo, la división de juegos y el área de Windows se enfrentaron por el sistema operativo que llevará este futuro equipo, según pudo reportear el medio Fortune en una reciente publicación.
Un alto ejecutivo habría amenazado con cancelar la consola portátil si los obligaban a usar una versión básica de Windows Home. Tras la pelea, el equipo de juegos quedó a cargo del software para crear un sistema operativo propio.
Cambios en Xbox Game Pass y adelantos en los plazos
El servicio de suscripción cambiará a un formato escalonado «a la carta». Los usuarios tendrán que elegir complementos específicos para acceder a los juegos de consola, el multijugador o el juego en la nube, opciones que hoy vienen incluidas por defecto.
Los directivos también exigieron al equipo de hardware adelantar la salida de Project Helix en varios meses, pidiendo que utilicen herramientas de inteligencia artificial en el proceso. A esto se suma la creación de Xbox Labs, un nuevo grupo dedicado a desarrollar juegos con IA generativa.
Costos de componentes y desmentido de venta
Las mencionadas proyecciones de precio de la nueva consola son por la escasez de piezas provocada por la demanda de la IA y el fin del abaratamiento de los componentes tecnológicos. Una alza de costos que ya afecta al mercado actual: la PlayStation 5 Pro cuesta $900 dólares y Microsoft subió el precio de su actual Series X hasta los $800 dólares.
Tras miles de despidos en la división de juegos, empleados de la compañía habrían dicho que la llegada de la directora ejecutiva Asha Sharma buscaba recortar gastos para vender o separar el área del resto de Microsoft. El ejecutivo Judson Althoff desmintió estas versiones y aseguró que no pondrían a Sharma a dirigir un negocio que pretenden vender.









