Registros entregados por Tesla a las autoridades estadounidenses mostraron nuevos antecedentes sobre tres accidentes fatales ocurridos entre octubre de 2025 y mayo de 2026 que involucran al sistema Autopilot. En dos de ellos, los vehículos quedaron detenidos en autopistas antes de ser impactados, mientras que en el tercero la compañía registró una velocidad de 104 mph antes del choque.
Los documentos al que tuvo acceso el medio Electrek, muestran que la asistencia a la conducción estaba «Verified Engaged», es decir, verificada como activada, poco antes de los accidentes. Sin embargo, Tesla ocultó información relevante de los reportes, por lo que los antecedentes disponibles no permiten determinar qué sistema estaba activo ni qué provocó los siniestros.
Dos Tesla detenidos con Autopilot activado
El 6 de octubre de 2025, un Model 3 de 2020 quedó detenido en una pista de la Interestatal 4, en Florida. Un camión lo alcanzó por detrás, lo desplazó hacia otro vehículo pesado y su conductor, de 43 años, murió.
El 31 de octubre, otro Model 3 de 2020 se detuvo en la Loop 202, en Mesa, Arizona. Un Ford F-350 chocó contra la parte trasera del vehículo y su conductor murió en el lugar.
En ambos registros, Tesla indicó 0 mph y «Verified Engaged» antes del impacto. La empresa también dijo que disponía de telemetría y otros datos del vehículo, pero ocultó la narración del accidente, la versión del software y la información sobre si la carretera estaba dentro del área de operación aprobada.

Por esa razón, los documentos no permiten establecer si estaba activo Autopilot o Full Self-Driving ni explicar por qué los vehículos se detuvieron. Entre las posibilidades mencionadas figura el denominado «phantom braking», aunque también se planteó que los conductores pudieron sufrir una emergencia médica o quedarse dormidos.
Otro accidente registró 104 mph
En mayo de 2026, un Model 3 de 2025 chocó en Clute, Texas, y su conductor, Steven Alvarez, de 23 años, murió. Tesla informó a la NHTSA que la asistencia estaba verificada como activada y registró una velocidad previa al choque de 104 mph.
La policía había señalado preliminarmente una posible emergencia médica, sin mencionar la asistencia de Tesla ni esa velocidad. El vehículo atravesó una cerca y chocó contra las instalaciones de una piscina fuera de servicio.
Tesla volvió a ocultar la narración, la versión del software y el área de operación. La información disponible, por tanto, no demuestra que la asistencia causara el accidente. Por su parte, la NHTSA mantiene una investigación sobre la forma en que la compañía de Elon Musk reporta accidentes relacionados con sus sistemas de asistencia de nivel 2.









