Elon Musk anunció que Tesla dejará de fabricar gradualmente a la Cybertruck en su planta de Texas a mediados de 2027. El empresario multimillonario explicó en su red social que tomó la decisión para usar ese espacio en la producción del Cybercab, su nuevo taxi autónomo para dos pasajeros. Y ojo, este mismo pretexto se usó, en parte, cuando se anunció el fin del Model S y al Model X en enero pasado.
La fábrica de Texas es la única donde se arma esta camioneta eléctrica, cuyas entregas empezaron a fines de 2023. Aunque Musk no dijo de forma directa si el modelo desaparecerá por completo, en respuestas a usuarios de X dio por hecho el cierre tras menos de cuatro años a la venta y señaló que las camionetas actuales seguirán en las calles por mucho tiempo.
En paralelo, el ingeniero jefe del vehículo, Wes Morrill, despidió el proyecto en la misma red social y afirmó que la camioneta sirvió de base para desarrollar tecnología que ahora usarán en el Cybercab.
El desplome en las ventas de la Cybertruck y las fallas del modelo
El fin de este feo vehículo llega tras una fuerte caída en sus ventas. Antes de sacarlo al mercado, Musk había calculado que la empresa vendería entre 250.000 y 500.000 unidades al año y preparó la fábrica para ese volumen. Sin embargo, datos de la consultora Cox Automotive muestran que las entregas en Estados Unidos bajaron un 48 % el año pasado, al pasar de 38.965 unidades en 2024 a 20.237 en 2025.
Durante este 2026, Tesla solo entregó unas 5.000 camionetas por trimestre. Es decir, menos del 10 % de lo que la planta puede hacer, luego de que en 2025 uno de sus mayores compradores fue SpaceX, la empresa espacial del propio Musk, que pagó 131 millones de dólares por más de mil vehículos.
El modelo tampoco cumplió con el precio ni con la autonomía que Musk prometió al presentar el prototipo en 2019. En lugar de costar $39.900 dólares y recorrer 500 millas por carga, la camioneta salió a la venta por el doble de ese valor y con un alcance de entre 320 y 340 millas. Además, la versión 2024 tuvo 11 llamados de revisión voluntaria por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA), por fallas en el inversor que cortaban la potencia del motor en marcha, errores de software, piezas sueltas y un defecto que dejaba atrapado el pedal del acelerador en 2024.
A los problemas técnicos se sumó el rechazo en las calles: dueños de la camioneta reportaron insultos y hasta escupos de desconocidos luego de que Musk se convirtiera en el mayor financista de la campaña presidencial de Donald Trump y encabezara el llamado (y también muerto) Departamento de Eficiencia Gubernamental.
Para qué hablar de las múltiples quejas porque las camionetas se oxidaban a pocos días de estar bajo la lluvia. Y también por cosas como esta:
Retrasos en los taxis autónomos y pérdidas millonarias de Musk
Musk apuntó a que el negocio futuro de Tesla dependerá de los viajes autónomos y de los robots por sobre la venta de autos eléctricos, pero ambos proyectos tienen retrasos técnicos y legales. El empresario prometió que su servicio de robotaxis cubriría a la mitad de Estados Unidos a fines del año pasado, pero hoy solo funciona en cuatro ciudades de Texas y tres de Florida, por detrás de competidores como Waymo, de Alphabet, y con trabas para conseguir permisos municipales.
Por otra parte, los robots Optimus tampoco están a la venta y Musk admitió en una reciente llamada con inversionistas que los ingenieros aún intentan lograr que las manos del robot funcionen.
La cancelación de la camioneta cierra una semana del terror y de fuertes pérdidas para el empresario. El martes pasado, los candidatos republicanos sufrieron una amplia derrota en las elecciones de medio término en Estados Unidos, pese a que Musk donó casi 500 millones de dólares a esas campañas.
En los dos días de rueda bursátil posteriores a las votaciones, una venta masiva de acciones ligadas a la inteligencia artificial golpeó a sus dos compañías que cotizan en bolsa, Tesla y SpaceX, cuyos papeles cayeron más de un 12 % y provocaron que el patrimonio neto de Musk bajara en 113.000 millones de dólares, según el índice de multimillonarios de Bloomberg.









