Bruno Patricio Cisternas Gaete quedó en prisión preventiva al ser detenido por la Policía de Investigaciones (PDI) por liderar junto a su padre, Luis Patricio Cisternas Marín, una red familiar que vendía televisión de pago pirata por IPTV. Ambos fueron formalizados ante el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago por infracciones a las leyes de Propiedad Intelectual y de Telecomunicaciones, lavado de activos, delitos tributarios y asociación ilícita.
Según la investigación de la Fiscalía Metropolitana Oriente, el negocio funcionó desde 2017 a través de los sitios Ultra IPTV, Mega IPTV y Ultra IPTV Latinoamérica, que se promocionaban como servicios legales con planes mensuales desde los $4.990 CLP. Como explicó la fiscal regional Lorena Parra, el grupo tomaba las señales desde decodificadores de empresas como DirecTV, Movistar, VTR y Claro, las decodificaba y las retransmitía sin permiso, con lo que recaudó cerca de 4.500 millones de pesos sin pagar derechos de transmisión ni declarar impuestos ante el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Luis Cisternas comenzó con la reventa ilegal de canales, pero el negocio creció cuando su hijo cumplió 18 años y tomó el control técnico de las transmisiones. Antes de alcanzar la mayoría de edad, Bruno ya pasaba gran parte del día frente al computador entre software y simuladores de vuelo. Con esos conocimientos, entre septiembre de 2022 y 2023 importó desde Estados Unidos un servidor Dell PowerEdge R440 y dos equipos de red Arista por cerca de $9.500 USD, además de otros dos envíos de equipamiento para sostener el aumento de suscriptores tras la pandemia.

Autos de lujo e incluso una avioneta se compró
Con las ganancias de la venta de IPTV, Bruno pudo pagar su formación aeronáutica y, según los registros de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), obtuvo su licencia de piloto privado en septiembre de 2023 y la de instructor de vuelo en marzo de 2025. En noviembre de 2023 inscribió a su nombre una avioneta Piper PA-28-140 fabricada en 1965, valorada en más de $50.000 dólares, avión que mostraba en sus cuentas de Instagram y TikTok (@brunopilotcl) mientras grababa vuelos entre Santiago y Curicó, revisiones de combustible y comparaciones entre el motor de la aeronave y el de su auto.
Su patrimonio también incluyó decenas de viajes a Estados Unidos y la compra de varios autos de alta gama. Datos del Servicio de Registro Civil muestran que en diciembre de 2021 compró un Mercedes-Benz por casi 55 millones en efectivo, en septiembre de 2022 sumó un Ford por unos 42 millones y en enero de 2024 pagó cerca de 52 millones por un BMW M240i Coupé. A esto se agregaban un BMW X6 inscrito a nombre de su madre y un auto Tesla blanco que el joven manejaba a diario, según confirmaron los detectives en vigilancias fuera de la casa de su pareja en Peñalolén.
Empresas de fachada para lavar el dinero del IPTV
Los clientes pagaban sus planes mensuales de IPTV por transferencia directa o mediante plataformas como Flow, Khipu y Mercado Pago. Para ocultar el origen de esos ingresos, el clan usó las cuentas bancarias de familiares y conocidos como testaferros, entre ellos la madre de Bruno, María Elena Gaete Cerda, su hermana Bárbara Cisternas Gaete y una tía-abuela materna. El jefe de la Brigada Investigadora de Lavado de Activos Metropolitana de la PDI, Luis Navarrete, detalló que el joven creó en abril de 2020 la sociedad Grupo CG SpA, empresa de fachada que transfirió más de 665 millones a otros integrantes del grupo para repartir las ganancias e ingresarlas al sistema financiero.
Los peritajes financieros de la Fiscalía determinaron ingresos sin respaldo legal por 2.651 millones de pesos en las cuentas bancarias de Luis Cisternas, 1.086 millones en las de Bruno Cisternas y 736 millones en la sociedad Grupo CG SpA. Solo en los productos bancarios del padre se registraron depósitos y retiros en efectivo por cerca de 837 millones.
Cinco años de rastreo bancario y la caída del clan
Las primeras denuncias contra esta red de IPTV pirata surgieron en julio de 2018 por parte de Twentieth Century Fox y en noviembre de 2019 por Telefónica Chile, a lo que se sumaron reportes de operaciones sospechosas enviados por la Unidad de Análisis Financiero (UAF) entre 2019 y 2020. Seguir la ruta del dinero tomó más de cinco años de trabajo policial, ya que los detectives tuvieron que revisar cerca de 200 cuentas bancarias asociadas a 17 personas y tres sociedades.

El 21 de octubre de 2026, la PDI allanó de forma simultánea las casas de los involucrados en las regiones Metropolitana y de La Araucanía, viviendas comunes que no tenían cámaras de vigilancia ni puertas reforzadas. El operativo dejó 16 detenidos y permitió incautar la avioneta, cuatro autos de alta gama tasados en 150 millones de pesos y cinco propiedades avaluadas en más de 1.100 millones de pesos.
A petición de la fiscal Constanza Encina, el tribunal ordenó dar de baja los sitios web de las plataformas como medida cautelar, siendo la primera vez que un juzgado de garantía dicta esta orden en una causa penal en Chile.








