Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, confirmó que la Fuerza Espacial (Space Force) desplegó armas de control espacial en órbita para defender a las fuerzas estadounidenses frente a acciones hostiles de adversarios. La declaración es oficialmente la primera admisión pública de Washington sobre la existencia de este tipo de armas en el espacio.
Eso sí, Meink no detalló qué sistemas fueron desplegados ni cuándo fueron puestos en órbita. La Fuerza Espacial explicó que el control espacial contempla medios cinéticos y no cinéticos capaces de interrumpir, degradar o, si es necesario, destruir capacidades de un adversario, tanto con fines ofensivos como defensivos.
Armas en el espacio
Especialistas consultados por esta situación dicen que la información pública no permite determinar qué tecnología está detrás del anuncio. Entre las posibilidades están los sistemas de interferencia electrónica, capaces de bloquear comunicaciones, y los dispositivos cinéticos que podrían destruir físicamente otro satélite.
Una capacidad cinética tendría además una consecuencia distinta a la de una interferencia: la destrucción de un satélite podría generar escombros orbitales. Por esa razón, el experto en usos militares del espacio, Bleddyn Bowen, consideró menos probable esa alternativa, aunque recalcó que existe muy poca información disponible sobre el sistema estadounidense.
La declaración de Meink llegó después de años de desarrollo de capacidades destinadas a operar contra sistemas espaciales de otros países. Estados Unidos ha apuntado anteriormente a Rusia y China como países que crean medios para interferir, inutilizar o destruir satélites.
China reaccionó inmediatamente y pidió a Estados Unidos detener la expansión de sus capacidades militares y los preparativos para una guerra en el espacio. Rusia también pidió mantener el espacio libre de armas y abogó por avanzar hacia su completa desmilitarización.
El anuncio estadounidense coincide con otros programas espaciales mencionados por Meink. El secretario afirmó que el programa Space-Based Interceptor pasó del contrato inicial a contar con hardware preparado para el vuelo en menos de un año. También señaló que durante este mes comenzarían los lanzamientos de una constelación destinada a detectar objetivos aéreos en movimiento.
El tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967 prohíbe colocar armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en órbita, pero no fija una prohibición general sobre todas las armas convencionales en el espacio.







