Los televisores Micro RGB fueron una de las innovaciones más destacadas de la feria CES 2026 en Las Vegas. Esta tecnología busca renovar el ecosistema de las pantallas LCD mediante una retroiluminación compuesta por microdiodos emisores de luz roja, verde y azul controlados individualmente. Su propósito es ofrecer una mayor precisión cromática y niveles de brillo superiores a los de los televisores Mini LED y QLED, manteniendo al mismo tiempo la estructura básica del LCD tradicional.
El sistema introduce una retroiluminación completamente nueva. En lugar de los LED blancos o azules que se utilizan en la mayoría de los paneles, los televisores Micro RGB integran miles de diodos RGB independientes que generan directamente los tres colores primarios. Esta disposición permite una mezcla cromática más pura, reduce la necesidad de filtros y mejora la fidelidad en la reproducción de tonos complejos. En la práctica, estos televisores pueden cubrir la totalidad del espacio de color BT.2020, un estándar reservado hasta ahora para dispositivos de referencia en entornos profesionales.
Cómo funciona el sistema Micro RGB
La clave del Micro RGB está en la gestión de la luz por zonas. Cada grupo de microdiodos actúa como una unidad de iluminación independiente dentro del panel, lo que otorga miles de zonas de atenuación local capaces de modular el brillo con precisión. Aunque no alcanzan el nivel de control de píxel individual de las pantallas OLED, este método reduce el efecto de halo en escenas de alto contraste y ofrece un mayor rango dinámico de luminancia. Además, elimina el riesgo de retención o quemado de imagen, un problema asociado a las tecnologías autoemisivas.

La retroiluminación RGB se combina con procesadores de imagen avanzados que analizan cada fotograma para ajustar en tiempo real la intensidad del brillo, el balance de color y el contraste. Estos chips incorporan algoritmos de inteligencia artificial diseñados para imitar el comportamiento de los OLED en la gestión de color, pero con la estabilidad térmica y la durabilidad propias del LCD. El resultado es una imagen de alto brillo sostenido, ideal para entornos con iluminación intensa y pantallas de gran tamaño.
El uso y porvenir del Micro RGB
Los televisores con tecnología Micro RGB se orientan principalmente al segmento premium. Su fabricación implica una disposición densa de microdiodos y sistemas de control complejos, lo que incrementa el costo, pero permite pantallas de hasta 115 pulgadas con una uniformidad cromática notable. Algunos modelos incorporan conectividad inalámbrica de alta frecuencia capaz de transmitir señal 4K a 144 Hz, lo que elimina la necesidad de cables visibles entre el panel y la unidad de conexiones externas.
En términos visuales, los Micro RGB destacan por su brillo extremo, que supera a los OLED, y por su capacidad de mantener colores precisos incluso en escenas luminosas. Aun así, la tecnología conserva las limitaciones propias del LCD: los negros no alcanzan la profundidad absoluta de los OLED o de los Micro LED, que son autoemisivos. Sin embargo, su rendimiento cromático, su resistencia al desgaste y su capacidad de escalar a tamaños mayores refuerzan su posición como la evolución más avanzada del LCD actual.
La aparición del Micro RGB representa un punto de inflexión en la industria de los televisores. Ofrece una combinación poco común de brillo, color y durabilidad, y demuestra que la arquitectura LCD aún puede reinventarse frente a la competencia de los paneles orgánicos. Su desarrollo anticipa una nueva etapa en la que la precisión cromática y la eficiencia luminosa se convierten en los ejes principales de la innovación en pantallas de gran formato.
¿Quiénes trabajan con esta tecnología?
El desarrollo de los televisores Micro RGB comenzó en agosto de 2025, cuando Samsung presentó el primer modelo comercial del mundo con esta tecnología. Se trató de una pantalla de 115 pulgadas que utilizó LED rojos, verdes y azules de menos de 100 micrómetros, dispuestos en una matriz ultrafina detrás del panel. Incorporó el sistema Micro RGB AI Engine, capaz de ajustar la intensidad del color en tiempo real mediante algoritmos de inteligencia artificial, y el módulo Color Booster Pro, que mejora la saturación sin distorsionar los tonos naturales. Con un precio de $29.999 dólares, este televisor se posicionó en el segmento ultra premium, con certificación Micro RGB Precision Color y cobertura completa del estándar BT.2020.

En paralelo, LG desarrolló su propia implementación bajo la línea Micro RGB Evo, presentada durante el CES 2026. Los modelos, disponibles en 100, 86, 75 y 65 pulgadas, incorporan el procesador α11 AI Gen 3, el mismo que impulsa sus televisores OLED de gama alta. Estos equipos alcanzan más de 1.000 zonas de atenuación local y utilizan el sistema Zero Connect Box inalámbrico, capaz de transmitir video 4K a 144 Hz sin cables visibles. Durante las demostraciones, destacó su brillo extremo y una fidelidad cromática precisa, comparable a los paneles autoemisivos. Con esta oferta, LG se unió a Samsung en la consolidación del Micro RGB como la nueva referencia de pantallas LCD de alta gama.




