Operation Bluebird lanzó Twitter.now, una nueva red social que utiliza el nombre y una identidad visual parecida a la original de Twitter mientras continúa una pelea judicial con X Corp. por los derechos sobre esas marcas.
La plataforma y el proyecto de resucitar al pájaro como lo fue antiguamente, está liderada, entre otros, por Stephen Coates, quien fue asesor legal de Twitter antes de la compra por parte de Elon Musk.
Este lanzamiento ocurre antes de que el juez federal de Delaware Colm Connolly emita una orden escrita sobre la medida cautelar solicitada por X para impedir que Operation Bluebird exista bajo el nombre Twitter. En una audiencia de abril, Connolly cuestionó preliminarmente la evidencia de X sobre el uso de las marcas «tweet» y del logotipo del pájaro, y también dejó sus dudas sobre «Twitter».

Twitter.now vendría con verificación por IA
Operation Bluebird dice que X abandonó los derechos sobre esas marcas después de que Musk cambió el nombre a X en 2022. Coates dijo que, en opinión de la compañía, la resolución preliminar del juez permitió avanzar con el lanzamiento.
La nueva plataforma se distancia expresamente de X Corp. y afirma que no está afiliada a esa empresa. Twitter.now conserva funciones como respuestas y republicaciones, pero presenta un modelo centrado en la transparencia y el control del usuario.
Entre sus principales novedades está «Vera», una herramienta de IA cuyo nombre corresponde a «veracity engine for real-time analysis». El sistema analiza las publicaciones, comprueba afirmaciones y proporciona fuentes, contexto y una puntuación de confianza. La compañía indicó que una versión posterior permitirá establecer un umbral para filtrar publicaciones según ese indicador.
El servicio se encuentra en una etapa inicial y actualmente cobra $20 dólares por el acceso anticipado. Operation Bluebird explicó que el pago busca dificultar la entrada de bots y ayudar a mantener la independencia de la plataforma. También señaló que posteriormente permitirá el acceso a más personas.
La empresa dice que su objetivo no es reproducir exactamente el antiguo Twitter, sino construir una red social basada en conversación abierta, control del usuario y mayor transparencia sobre la información que aparece en los feeds.









