En la feria CES de 2020, pudimos ver de primera fuente la presentación de «Ballie». Un pequeño robot esférico que la compañía mostró con bombo y platillos diciendo que era el futuro para el cuidado personal, con capacidades de ejecutar rutinas diarias para el usuario y con el hogar. Y si bien, en ese momento, no existía un precio ni fecha de venta, sí se insistió que sería un producto comercial. Es más, en 2024 y el año pasado, se anunciaron mejoras al robot e incluso una fecha de venta: antes de la mitad de la mitad de 2025, cuestión que jamás ocurrió.
Ahora, Samsung confirmó que no lanzará este robot doméstico. Después de varios años de desarrollo, la compañía decidió suspender indefinidamente su comercialización y mantenerlo solo como plataforma de innovación interna. La decisión pone fin a las expectativas de ver a Ballie en el mercado de consumo, pese a haber sido una de las demostraciones tecnológicas más recurrentes de la marca.
En una declaración citada por Bloomberg, Samsung describió a Ballie como un «active innovation platform» que continuará sirviendo de base para el diseño de experiencias espaciales y contextuales, especialmente en áreas como la inteligencia del hogar, la IA ambiental y la privacidad integrada en el diseño. Sin embargo, el fabricante no mencionó planes de lanzamiento para el público general, lo que confirma la cancelación del proyecto como producto comercial.
Ballie, de promesa doméstica a herramienta
Ballie debutó hace seis años con la idea de actuar como un asistente móvil capaz de reconocer entornos, proyectar imágenes y responder mediante interacción por voz. En 2025, Samsung presentó una versión actualizada con soporte para Google Gemini, prometiendo funciones como control de iluminación, gestión de tareas y comunicación con otros dispositivos inteligentes. Pese a esas mejoras, el robot nunca llegó a producción.
Según la misma publicación de Bloomberg, Samsung habría enfrentado dificultades para garantizar un rendimiento estable a largo plazo y un precio competitivo para los consumidores. A esto se sumó un escenario en el que varias tecnológicas reconsideraron sus inversiones en robots domésticos y asistentes de IA, priorizando proyectos de software o integraciones parciales en dispositivos ya existentes.
La Web que invitaba a registrarse para «ser el primero en conocer a Ballie» continúa activo, aunque sin actualizaciones recientes. Y peor aún, si tratas de registrarte para tener el robot, la página te redirige a los proyectores.
De igual forma, la compañía no descartó completamente su uso futuro, pero no existen indicios de que vuelva a planificarse un lanzamiento. Por ahora, el desarrollo de Ballie se limita a aplicaciones internas de investigación, y su tecnología podría aprovecharse en otros productos del ecosistema Samsung.




