Durante la pasada feria CES 2026, Dell reconoció que la inteligencia artificial no influye en la decisión de compra de la mayoría de los usuarios. Directivos de la compañía explicaron que, aunque los nuevos equipos incluyen procesadores con unidades de procesamiento neuronal (NPU), la estrategia comercial dejó de centrarse en ese aspecto porque los consumidores no muestran interés en adquirir computadores ‘con IA’.
En una sesión informativa, el vicepresidente y director de operaciones, Jeff Clarke, señaló que la industria entró en 2026 con una «promesa no cumplida» sobre la inteligencia artificial, y que las expectativas de que esta tecnología impulsara la demanda no se materializaron. Su declaración se produjo en un contexto de reajuste del mercado de PC, afectado por una oferta limitada de memoria y un ritmo de actualización más lento entre usuarios.
Dell cambia de rumbo en su mensaje comercial
El jefe de producto, Kevin Terwilliger, confirmó que el nuevo portafolio no se promocionó como ‘AI-first’, en contraste con la estrategia de un año atrás. Según explicó, los compradores no eligen sus dispositivos por las capacidades de inteligencia artificial, y en muchos casos la tecnología «probablemente los confunde más de lo que los ayuda a entender un resultado específico».
Terwilliger aclaró que los equipos mantienen componentes preparados para ejecutar funciones de IA, pero el enfoque se desplazó hacia aspectos más tangibles para el usuario, como diseño, rendimiento y autonomía. Esta decisión acompañó el relanzamiento de la línea XPS, una de las gamas más reconocidas de la empresa, que regresó tras haber sido retirada del mercado en 2025. Los nuevos modelos de 14 y 16 pulgadas incorporan teclas físicas de función, bordes táctiles definidos y un teclado más convencional en el modelo de entrada.

El efecto Windows 11
El giro de Dell coincidió con un episodio que afectó la percepción pública de la inteligencia artificial en PC. Mientras la empresa realizaba su presentación, se viralizó un error en el asistente de IA de Windows 11, que falló al responder una consulta básica durante una demostración oficial. El incidente reforzó la idea de que las funciones impulsadas por IA aún generan desconfianza o escepticismo entre los usuarios comunes.
La combinación de expectativas incumplidas, confusión sobre las ventajas reales y fallos visibles en el software de Microsoft contribuyó a que Dell optara por reducir el protagonismo de la inteligencia artificial en su discurso. Aunque todos sus equipos seguirán integrando capacidades de procesamiento dedicadas a IA, la compañía decidió que el énfasis comercial volverá a centrarse en las características que los consumidores valoran al momento de elegir un nuevo computador.




