Dos robots humanoides ya trabajan en la línea de ensamblaje de la fábrica de vehículos eléctricos de Xiaomi en China, donde la empresa los probó durante tres horas en tareas de montaje y logró completar alrededor del 90 % del trabajo asignado mientras la planta mantenía su ritmo de producción de un automóvil cada 76 segundos.
La prueba es un experimento para evaluar cómo los robots humanoides podrían integrarse en entornos industriales. Durante el ensayo, las máquinas ejecutaron tareas repetitivas junto a los sistemas automatizados de la planta, mientras ingenieros supervisaban su precisión, estabilidad y capacidad para operar dentro del ciclo de producción.
¿Qué probó Xiaomi con estos robots?
El experimento se realizó en una estación de ensamblaje dedicada a instalar tuercas autorroscantes utilizadas en componentes del vehículo. Los robots recogían las piezas desde un alimentador automático y las colocaban en un dispositivo de posicionamiento donde el sistema completaba el proceso de fijación.

Según los datos del ensayo, los robots operaron de forma autónoma durante tres horas continuas y alcanzaron una tasa de éxito del 90,2 %, manteniendo el tiempo de ciclo requerido por la línea de producción. La operación exige una alineación precisa entre la pieza y el pasador de posicionamiento, un proceso que puede fallar si la tuerca se agarra con una orientación incorrecta o si intervienen fuerzas magnéticas del equipo de montaje.
Para ejecutar estas tareas, los robots utilizan varias tecnologías desarrolladas por la empresa. Entre ellas figura Xiaomi-Robotics-0, un modelo de visión-lenguaje-acción diseñado para interpretar información visual y traducirla en movimientos físicos, así como TacRefineNet, un sistema que incorpora percepción táctil para mejorar la manipulación de objetos durante las operaciones de ensamblaje.
El sistema combina datos procedentes de cámaras, sensores táctiles y sensores de movimiento de las articulaciones. Esta integración busca reducir errores que pueden producirse en entornos industriales, donde factores como cambios de iluminación, obstrucciones o contactos inesperados con maquinaria pueden afectar la precisión de los robots.
Robots aún en fase de pruebas dentro de la fábrica
La empresa reconoce que el uso de robots humanoides en la producción todavía se encuentra en una etapa inicial. Lu Weibing, presidente de la compañía, explicó que los robots aún no ocupan puestos formales dentro de la línea de montaje y describió su papel actual como similar al de «pasantes» mientras el equipo técnico continúa evaluando su desempeño.
Además de la estación de instalación de tuercas, la compañía ejecuta otras pruebas piloto dentro de la fábrica, incluyendo estaciones dedicadas a la instalación del logotipo frontal del vehículo y al manejo de contenedores en la planta. Estas evaluaciones buscan determinar si los robots pueden adaptarse a distintos procesos de fabricación y operar con la fiabilidad que exige la producción industrial.




