Siempre he sido el de tener un escritorio grande. Y no solo porque antiguamente los computadores y monitores (CRT) ocupaban mucho espacio, sino porque este mueble también representaba un espacio donde me abstraía del resto del hogar y quehaceres. Ya sea para estudiar (en mis tiempos mozos), entretenerme o derechamente jugar. Y pareciera que, en la actualidad, el escritorio gamer se caracteriza por lo mismo, aunque por motivos extras.
Hace unos días, en OhMyGeek!, recibimos una invitación de IKEA para ver sus distintas líneas de escritorios y productos para estos (sillas, elevadores, portavasos, etc.). Y dentro de la conversación que tuvimos con sus especialistas, ellos demarcaban un punto muy cierto: el gaming no solo se vive en pantallas, y tecnologías, sino también en el espacio donde se juega.
¿Y por qué se preguntarán? Cada vez más personas, desde quienes juegan de manera casual hasta quienes lo hacen de forma profesional, están invirtiendo tiempo y presupuesto en construir configuraciones que sean funcionales, cómodos y con identidad. Para IKEA, estos espacios influyen en cómo se desarrolla tu experiencia, rendimiento y bienestar, considerando si pasas mucho tiempo ahí.
El escritorio gamer es más que para poner el PC
IKEA nos comentó que el escritorio es el punto de partida de cualquier setup gamer. Es donde se define el orden, la distribución del espacio y la correcta ubicación de periféricos como mouse, teclado, audífonos, controles y monitores, además de influir directamente en la comodidad y el rendimiento durante largas sesiones de juego.

Es más, el videojugador que le dedica bastante tiempo a la actividad, ya sea como un hobby o de manera profesional, necesita un espacio que no solo tenga el hardware computacional. Es muy probable que haya dado el paso a ser streamer y comience a transmitir en vivo sus partidas, o simplemente sociabilice audiovisualmente con quienes juega en línea.
En este caso, el escritorio ya no solo debe tener espacio para la laptop o la torre y sus periféricos. Muchos optan por incluir iluminación, múltiples trípodes para sujetar monitores de apoyo e incluso alguna cámara y micrófono dedicados para profesionalizar la calidad de la transmisión. En ese caso, un escritorio que sea robusto para soportar esos pesos extras, o que incluya algún sistema de jaula para sujetar todos esos implementos, e incluso que cuente con diseños funcionales para la gestión de cables, es tremendamente útil para considerar en tu próxima adquisición.
Sillas: comodidad para sesiones largas
Si hay algo que marca la diferencia entre un setup ‘bonito’ y uno realmente funcional, es la ergonomía. Contar con una silla adecuada no solo mejora la experiencia de juego, sino que también contribuye al bienestar y a la salud postural de los usuarios.
Creo que la silla, por sobre todas las cosas, es un objeto que cuesta comprarse online sin probarla. En ese sentido, se agradece que una tienda tenga un showroom y uno pueda ir a probar los muebles antes de comprarlos. Porque si hablamos de soporte y ergonomía adecuadas para sesiones de juego prolongadas, adquirir a ciegas o porque ‘se ve bonito’, no es la mejor opción. Un ejemplo de esto: ¿eres alto? Entonces una silla con respaldo bajo será tu peor enemigo. Y solo lo podrás corroborar sentándote en ella y viendo cómo queda tu espalda y cuello con el soporte.
Finalmente, la experiencia gamer también va más allá de la silla y el escritorio. En IKEA nos decían que los accesorios cumplen un rol clave tanto en el rendimiento como en la ambientación del espacio. Ejemplos de aquello son las bases para monitor, que elevan la pantalla a una altura más cómoda, favoreciendo la postura y liberando espacio en el escritorio.




