Danilo Candia, Channel Sales Manager de AMD para Chile y Bolivia, nos detalló en esta nueva entrevista de OhMyGeek! ECHO las estrategias técnicas para comprar o armar un computador cuando el usuario tiene poco dinero. En un escenario marcado por el encarecimiento de componentes básicos como las memorias RAM, el ejecutivo analizó la viabilidad de plataformas actuales para estudiantes y profesionales en 2026.
El costo de un equipo de gama de entrada en el mercado local se situó actualmente en montos entre los $500.000 y $600.000 CLP, cifra superior a los registros del año anterior. Estos dispositivos base cuentan con procesadores de seis núcleos, video integrado, 16 GB de memoria RAM y 500 GB de almacenamiento para tareas de ofimática o educación.
Optimizando el dinero con hardware ‘antiguo’
Candia explicó que no resulta estrictamente necesario adquirir la tecnología más reciente para obtener un rendimiento óptimo en tareas cotidianas. Durante el último año, los procesadores AMD más vendidos en Chile pertenecieron a la serie 5000, pese a la disponibilidad de versiones más modernas como la serie 9000 en el comercio especializado.
La longevidad de las plataformas de hardware permitió a los usuarios proyectar sus inversiones a largo plazo mediante la actualización selectiva de piezas. El socket AM4 cumplió diez años de vigencia en el mercado, mientras que la plataforma AM5 aseguró soporte técnico y compatibilidad de componentes hasta el año 2027.
La elección entre un computador de escritorio y un portátil depende directamente de la necesidad de movilidad del comprador y su presupuesto final. Los equipos estacionarios ofrecen un mayor rendimiento por el mismo valor invertido, al evitar los costos asociados a tecnologías de miniaturización y ahorro energético propias de las laptops.
Proyección técnica y modularidad de los componentes
El ejecutivo recomendó planificar la compra de hardware con una perspectiva de uso de al menos cuatro a cinco años. Un estudiante puede iniciar con una placa madre de socket AM5 y un procesador básico para luego instalar componentes de mayor potencia según lo exijan sus requerimientos académicos o profesionales futuros.
La integración de núcleos dedicados a la inteligencia artificial (NPU) comenzó a estandarizarse como un requisito base incluso en software de productividad. Esta tecnología se incorporó en las arquitecturas recientes para gestionar procesos que anteriormente no estaban presentes en el uso doméstico o de oficina.
El mercado de componentes de segunda mano (usados o reacondicionados) también fue mencionado en la entrevista como una alternativa para reducir costos siempre que se realice a través de plataformas con garantías técnicas. Piezas como placas de video o procesadores de generaciones previas mantuvieron su utilidad funcional para usuarios que no requirieron ejecutar software de alto cómputo o modelado complejo.



