Otros temas

En Arabia Saudita es pecado robar el Wi-Fi de tu vecino

A través de una fetua, es decir un pronunciamiento legal hecho por un erudito en ley religiosa, se determinó que el robar o utilizar el Wi-Fi de otras personas sin permiso, está prohibido y así la religión lo consideraría. Esto porque el robo per-se en el islam está prohibido y se considera un pecado.

Quien dictaminó esta fetua fue Ali Al Hakami, un miembro de los eruditos conocidos como Muftí. Él comentó que tomar ventaja ilegalmente o sin el conocimiento de la conexión inalámbrica de otra persona está prohibido en Arabia Saudita. Y más allá de una cuestión religiosa, no se necesita la misma para indicar cuestiones básicas (con respecto al robo).

Ali Al Hakami destaca que la propiedad privada debe mantenerse privada, especialmente cuando el dueño paga por los servicios y que nadie debe aventajarse de eso. Por otra parte si no hay problema de utilizar la conexión de tu vecino cuando él te da permiso después de solicitárselo.

La fetua no impide que te conectes a conexiones gratuitas en parques o restaurantes.
La fetua no impide que te conectes a conexiones gratuitas en parques o restaurantes.

Además el servicio de Wi-Fi en parques, malls, cafés, hoteles y edificios gubernamentales no entran en este dictamen ya que está bien si son usados por personas o clientes de los mismos recintos. La medida fue bien recibida por los internautas de Arabia Saudita, pero insistieron que los coterráneos también deben usar contraseñas en sus conexiones para asegurarse que no exista robo.

Noticias relacionadas

Boliviano dice que creó la tecnología del VAR y va contra la FIFA

Javier Troncoso

Campaña busca impulsar uso de tecnología en adultos mayores

Equipo OhMyGeek!

¿En qué beneficia a Chile la ampliación del Data Center de Google?

Equipo OhMyGeek!

HP dice que tiene la impresora 3D de metal más avanzada

Equipo OhMyGeek!

Tener mala conectividad o Internet afecta tus relaciones personales

Equipo OhMyGeek!

Este invaluable objeto resistió a las llamas de Museo Nacional de Brasil

Felipe Ovalle

Deja un comentario


Send this to a friend