Elon Musk una vez más está siendo Elon Musk. Retractándose de algo que dijo o prometió y ahora tiene que ver con sus objetivos de colonizar Marte. Esto es porque volvió a modificar públicamente el rumbo estratégico de SpaceX y ahora quiere priorizar la construcción de una ciudad en la Luna, pese a que un año atrás había descartado ese destino y defendido un enfoque exclusivo hacia el planeta rojo.
La vuelta de chaqueta fue anunciada por el propio Musk el domingo en su red social X, presentando las nuevas prioridades operativas de la compañía y va a tener un impacto directo en los planes de exploración lunar de NASA y en el desarrollo del sistema Starship.
En una serie de publicaciones, Musk afirmó que SpaceX «ya cambió el foco» hacia la construcción de una «ciudad autosustentable» en la Luna, al considerar que ese objetivo podría alcanzarse en menos de diez años. Sostuvo que un proyecto equivalente en Marte requeriría más de dos décadas y justificó la decisión en las limitaciones de las ventanas de lanzamiento interplanetarias y en la mayor cercanía del satélite terrestre.
Y como les decíamos, este cambio de postura es la vereda completamente opuesta a las declaraciones que hizo el propio Musk en enero de 2025, cuando rechazó explícitamente la exploración lunar como paso intermedio. En ese momento, escribió: «No, vamos directo a Marte. La Luna es una distracción», al defender que todos los recursos debían concentrarse en el desarrollo de una colonia autosustentable en Marte.

La Luna como nueva prioridad
En su mensaje más reciente, Musk argumentó que la Luna permite iteraciones rápidas debido a que los lanzamientos pueden realizarse cada pocos días y los trayectos duran alrededor de dos días. En contraste, señaló que los viajes a Marte solo son posibles cada 26 meses y requieren trayectos de varios meses, lo que ralentiza el desarrollo de infraestructura.
El empresario indicó que SpaceX no abandona por completo la idea de una ciudad en Marte y que la compañía comenzaría ese proyecto en un plazo estimado de cinco a siete años. No obstante, estableció que la prioridad inmediata es el desarrollo lunar, al que definió como un paso más rápido para asegurar la continuidad de la civilización humana.
Starship y el programa Artemis
Y ojo, un dato no menor es que este cambio ocurre mientras SpaceX mantiene un contrato cercano a los 3.000 millones de dólares con la NASA para desarrollar el módulo de alunizaje del programa Artemis, que prevé el regreso de astronautas a la superficie lunar hacia 2028. La misión depende del sistema Starship, que aún se encuentra en fase de pruebas y no completó vuelos operativos en órbita.
Funcionarios estadounidenses expresaron dudas sobre los plazos del proyecto y evaluaron alternativas ante los retrasos acumulados. En paralelo, Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos, aceleró el desarrollo de su propio sistema de aterrizaje lunar y suspendió otras operaciones para concentrar recursos en ese objetivo.




