Es oficial de boca del propio Elon Musk. Tesla decidió poner fin a la producción de los Model S y Model X, dos de sus vehículos más emblemáticos, para liberar infraestructura que será destinada a la fabricación de robots humanoides. El anuncio se realizó durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025 y apuntó directamente a la planta de Fremont, California, donde ambos modelos se ensamblaban.
Musk informó que la producción de ambos modelos terminará en el segundo trimestre de 2026 (entre abril y mayo). Según explicó, el espacio que ocupaban en Fremont se utilizará para fabricar Optimus, el robot humanoide que Tesla construye como parte de su apuesta por la inteligencia artificial y la automatización. Eso sí, es importante mencionar que la compañía mantendrá el soporte para los vehículos ya vendidos durante toda su vida útil.
De igual forma, hay que reconocer que los Model S y Model X no se vendían tan bien. Únicamente representaron el 3 % de las entregas globales de Tesla, por lo que su retiro tendrá un impacto limitado en el volumen total de ventas. Sin embargo, el valor simbólico es lo significativo para analizar: el Model S, lanzado en 2012, puso a la empresa como actor central del mercado de vehículos eléctricos, mientras que el Model X, presentado en 2015, amplió su presencia en el segmento SUV.
Producción y ventas del Model S y X
En paralelo, las cifras financieras refuerzan el trasfondo del anuncio. Tesla informó que su ingreso ajustado cayó un 16 % en el último trimestre de 2025. El beneficio neto se desplomó un 61 % en ese período y un 46 % en el conjunto del año, lo que implicó una reducción de 3.300 millones de dólares. En otras palabras, la compañía registró la mayor caída interanual de ventas trimestrales de su historia.
En 2025, Tesla vendió 50.850 unidades dentro de la categoría «otros modelos», que incluye al Model S, Model X y el oxidado Cybertruck, un descenso del 40,2 % respecto del año anterior. La empresa también perdió su posición como mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos frente a BYD, en un entorno de mayor competencia, especialmente en China.
Robots y robotaxis como eje estratégico
Durante la misma presentación, Musk insistió en que el futuro de Tesla se concentra en la conducción autónoma y la robótica. Señaló que el Cybercab, un vehículo autónomo sin volante ni pedales, entrará en producción este año y que el servicio de robotaxis se expandirá a siete mercados adicionales en la primera mitad de 2026, sujeto a aprobaciones regulatorias.
Esta reorientación industrial también incluye una inversión de 2.000 millones de dólares en xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada por Musk. Mientras tanto, las acciones de Tesla subieron levemente en operaciones posteriores al cierre tras conocerse los planes de expansión del negocio autónomo.




